TIJUANA.- Hay combates que se ganan con el alma, no sólo con los puños. Este sábado 19 de julio, la tijuanense por adopción, Paulette Valenzuela, volverá a sentir la adrenalina del cuadrilátero tras una pausa que puso a prueba no solo su cuerpo, sino también su espíritu.
La Arena Tecate será testigo del esperado regreso de Paulette, quien formará parte del evento “Special Guest” de Baja Boxing, una velada que promete emociones fuertes pero, sobre todo, corazones encendidos. Para muchos, será solo otra pelea; para ella, es un reencuentro con su esencia.
Con 17 victorias —4 de ellas por la vía del nocaut— y 5 derrotas en su récord profesional, Valenzuela ha recorrido ya 156 rounds que narran historias de esfuerzo, caídas, victorias, pero, sobre todo, de perseverancia. Su porcentaje de nocaut (23.53%) es tan solo una cifra, pero detrás de ella hay años de entrenamiento, sacrificios, y una pasión que no se apaga.
Su última aparición fue el 7 de diciembre del año pasado, cuando enfrentó a la española Ana Miramon Villava en el Hard Rock Hotel de la Riviera Maya. A pesar de la derrota por decisión unánime, Paulette se llevó algo más valioso que un triunfo: la certeza de que aún tenía mucho que dar al boxeo.
“Cuando una se cae, se levanta con más fuerza”, han sido sus palabras durante los entrenamientos de este nuevo ciclo. Y es que más allá del récord o del resultado, el regreso de Paulette representa el coraje de una mujer que no se rinde, que abraza su historia con orgullo y vuelve al ring no para callar bocas, sino para escuchar el rugido de su propia pasión.
Tijuana la espera, su esquina la abraza y la Arena Tecate se prepara para aplaudir no sólo a una boxeadora… sino a una guerrera que nunca dejó de pelear.